Pensadores Clásicos Siglo XVIII, XIX, XX
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domingo, 8 de mayo de 2011

Realismo Clásico. Apuntes sobre Raymond Aron y Hans Morgenthau.

Texto: Raymond Aron, Paz y Guerra entre las naciones, Capitulo 5, Alianza, Madrid, 1985. 

Para Aron la política exterior es una política de poder. Aron parte del supuesto de que los Estados no reconocen ni árbitro ni ley superior a su voluntad y que, en consecuencia, deben su existencia y su 
seguridad más que a ellos mismos y sus aliados. 
Desde esta perspectiva adquiere relevancia la teoría del equilibrio. Aron
nos dice que se encuentra expresada en un texto de Hume. La fórmula más sencilla del equilibrio de poder entre los estados sostiene: 


"un Estado no debe poseer nunca fuerzas tales que los Estados vecinos se vean incapaces de defender sus 
derechos contra él".  


Según Aron la política del equilibrio obedece a una regla de sentido común y se deriva de la
prudencia necesaria para aquellos Estados que se preocupan de preservar su independencia y de no quedar
a merced de un estado que disponga de medios irresistibles.
De manera más sencilla, la política del equilibrio se reduce a una maniobra para impedir a un Estado
la acumulación de fuerzas superiores a las de sus rivales o aliados. Todo Estado si quiere preservare el
equilibrio, tomará posición en contra del estado  o de la coalición que parezca capaz de conseguir una
superioridad semejante.

Estos equilibrios pueden ser de dos tipos: Los multipolares y los bipolares.
Los modelos de política de equilibrio multipolares son aquellos en que los estados no son
extremadamente desiguales, y son relativamente numerosos. Por el otro lado en los sistemas de equilibrio
bipolares dos actores dominan la escena encabezado cada uno las coaliciones o bloques.
Equilibrio multipolar:  Como ya dijimos un sistema internacional multipolar está caracterizado por la
multiplicidad de Estados sin disparidad importante. El ejemplo más claro de este sistema es Francia
Alemania, Rusia, Inglaterra, Austria-Hungría e Italia en 1910.
Ahora bien los estados deben aplicar determinadas reglas para que este sistema funcione.

En primer lugar todos deben oponer a aceptar una monarquía universal. Por definición el enemigo
es el Estado que puede dominar a los demás. Incluso todo estado que ha obtenido ventaja de una guerra
automáticamente se transforma en sospechado para sus aliados.

Por este motivo las amistades y enemistados son  temporales. En función a este razonamiento el
Estados cuyas fuerzas aumente sufrirá la disidencia de determinado aliado.
Aron cita en línea de este razonamiento las seis reglas de Kaplan que según este autor se deben
seguir para preservar un sistema de equilibrio multipolar.

La regla número (1) dice que cada actor debe actuar en procura de incrementar sus capacidades
pero debe preferir la negociación al combate;
la regla (2) sostiene que el Estado debe combatir antes que
dejar pasar una ocasión de acrecentar sus capacidades;
La regla (3) dice que debe dejar de combatir antes
que eliminar un actor principal nacional;
la regla (4) dice que tiene que actuar de tal manera que se oponga a
toda coalición o actor individual que tienda a asumir  una posición de predominio con relación al resto del
sistema;
la (5) dice que debe actuar de manera que constriña a los actores a que suscriban un principio
supranacional de organización,
 la regla (6) dice que debe permitir a los actores nacionales vencidos a que
vuelvan a entrar en el sistema como miembros aceptables o por el contrario tiene que hacer entrar a un actor
anteriormente no esencial.

Según Aron de las seis reglas la número cuatro (4) anida el sentido puro de la política del equilibrio
para este tipo de sistema. Sin embargo el autor desliza varias críticas a este esquema de reglas racionales
para preservar el sistema.

En primer lugar Aron sostiene que es raro que en el incremento de sus capacidades los Estados no
estén a la vez modificando los recursos de sus aliados o sus rivales, como así también la actitud de estos
contra este.

Respecto a la regla de combatir antes que dejar pasar una ocasión de acrecentar sus capacidades,
Aron, sostiene que no es racional. ¿Qué quiere decir con esto? Para Aron la única vía racional de un estado
para ir a la guerra es cuando en la ecuación costo beneficio, en tanto los beneficios son mayores que los
costos. El argumento sólo de aumentar sus capacidades no justifica ir a la guerra.

Las reglas 3 y 6 tienden a contradecirse. Para Aron en un sistema multipolar, el hombre de Estado
duda en eliminar a uno de los principales actores, por cuanto elimina un actor del equilibrio pero a la vez si
igualmente aparecerá uno en su lugar, ¿Qué será mejor mantener el viejo o esperar el nuevo?
Por último Aron sostiene que de manera general estas reglas suponen un objetivo último y este es la
salvaguardia del equilibrio del sistema, la preocupación predominante de los Estados. Aron invoca a
Inglaterra como el único estados que ha actuado de esta manera durante un período de tiempo.
Para Aron estas reglas son extremadamente racionales y esconden como supuesto el hecho de que
los estados sólo obrarían con el fin de preservar el sistema de equilibrio multipolar.

Aron continúa, sosteniendo que los  estados estrictamente nacionales se consideran mutuamente
rivales, pero no enemigos mortales. Estas reglas  serían seguidas por actores perfectamente racionales
dentro de un sistema pluripolar ideal típico. Una conducta diplomática pura.
La crítica en este sentido de Aron apunta a sostener que si todo estado es un aliado posible para
otro. “Por lo cual el enemigo de hoy puede ser perdona en cuanto puede ser el aliado de mañana” no habría
razón de enfrentamiento y más aún deja de lado los sentimientos antagónicos que perduran luego de un
conflicto. No es posible que Alemania y Francia se alíen luego de una guerra.
Por ello la diplomacia del equilibrio no es consecuencia de una elección deliberada de los hombres
de Estados (estadistas), sino que resulta de las circunstancias, nos dice el autor. El equilibrio es resultado de
la prudencia antes que el bien común para el sistema.

La política del equilibrio bipolar:  Raymond Aron llama bipolar a una configuración tal de equilibrio de
fuerzas que la mayor parte de las unidades se agrupan alrededor de dos de ellas cuyas fuerzas sobrepasan
a las de las demás. El objetivo de los actores principales es el de no encontrarse a merced de un rival, pero como los

dos grandes dirigen el juego, los pequeños ni siquiera uniéndose pueden contrarrestar a uno solo de ellos.
Por ello el equilibrio aparece entre las coaliciones constituidas alrededor de cada uno de ellos.
El objetivo de cada coalición es el de impedir al otro la adquisición de medios superiores a los suyos.
En este sistema se distinguen tres actores principalmente: los jefes de las coaliciones, los estados que se
ven obligados a tomar partido y jurara fidelidad y aquellos estados que pueden y quieren permanecer fuera
del conflicto.

Los jefes deben estar atentos simultáneamente a evitar el incremento de poder del otro Grande y a
mantener la coherencia en su propia coalición. Por ello el jefe tiende a proteger a sus estados satélites,
asegurándole incluso ventajas económicas y a la vez mantiene la amenaza de sanciones sobre los disidentes
o traidores.
Está política del jefe de una coalición varia: al temeroso, protección; para quién no teme, ayuda
financiera. Sin embargo es común que el fuerte tienda a abusar de su fuerza y comienza con su largo período
de decadencia...

Dentro de las coaliciones, es bueno recordar, que  los celos entre los miembros no desaparecen.
Aquí el rol de los jefes se hacen importante, pues cada estado miembro mantiene interese desiguales.
Siendo el sistema una política de interés cada actor intentara dirigir la alianza en el sentido de sus propios
intereses. En cuanto a los estados que deciden  no-tomar partido, esto dependerá de la seguridad que
pueden alcanzar en soledad.  

Reflexiones:  Para Aron los sistemas multipolares y bipolares se diferencian en sus estados puros
solamente. En un sistema las alianzas son temporales (multipolar) en el otro son más duraderas (bipolar). En
un caso no se reconoce jefe alguno (M), mientras que en  el otro sí (B). En un sistema diversas unidades
aparecen fuera de las alianzas (M), mientas que  en el otro solo aquellos que puedan, los demás son
obligados a adherirse a uno u otro bloque (B). Y como última característica, en el sistema multipolar en
definitiva uno o dos actores terminan por predominar sobre los demás, si surge una guerra. Es decir que si
estalla una guerra en general la configuración multipolar tiende a simular una bipolar.
En cuanto a la inestabilidad de cada unos de los sistemas, Aron nos dice que no es ni más ni menos
inestable el sistema multipolar, pero que sin duda es más propenso un sistema bipolar a encarar una guerra
general.
Por ello el trazado de líneas de influencias donde cada jefe evita intervenir en el área de influencia
del otro para que un conflicto en la periferia desate una guerra de aniquilación. Cada uno inclusos evitara
incitar a la disidencia a los aliados del otro.
Algo que sobresale del texto de Aron respecto a  las disidencias es que éstas se evitan pues los
grandes rara vez tienen similares instituciones, sino que  se recrean preferencias respecto a cierto tipo de
instituciones en cada una de las coaliciones.
Luego Aron se sumerge en un análisis del equilibrio de poder en las ciudades griegas, donde
destaca puntos importantes como: "Cuando la superioridad de un estado jefe no es absoluta o aplastante se
ven arrastrados por sus aliados".
Haciendo un análisis de la historia, Aron, llega a la conclusión de que los sistemas multipolares
tienen un período de duración establecido. Por último Aron descree de las reglas que configuran sistemas de equilibrio entre Estados. No las ve como un factor racional, no es su objetivo primordial. Para el autor la única
regla universal y formal sostiene que cada actor se esfuerza por no quedar a merced de los otros. A partir de
allí actuará en consecuencia a las características del mapa: varios actores principales o dos que sobresalgan.




Realismo Clásico. Apuntes sobre Raymond Aron y Hans Morgenthau.
Lic. Ignacio Sanguinetti
Relaciones Internacionales y Comunicación
Dsiponible en: http://www.perio.unlp.edu.ar/relaciones_internacionales/realismoclasico.pdf

viernes, 29 de abril de 2011

Robert A. Dahl y la democracia

Biografía

Dahl nació en Estados Unidos en 1915. Se doctoró en filosofía en la Universidad de Yale y es docente en Ciencias Políticas en la misma universidad. Sus fuentes intelectuales son -entre otros autores- Locke, Bentham y John Stuart Mill. Su principal tema de análisis es el funcionamiento de la democracia, y entre las reflexiones políticas, suele ser identificado con la investigación sobre la poliarquía, un término recurrente en su bibliografía.
Entre sus temas de interés se cuentan el funcionamiento de la ciudadanía para evitar la tiranía de sus gobernantes; la guerra como posibilidad; la tortura y otras formas de control social, entre ellas, la formación de policía secreta. Con  el libro “La democracia y sus críticas”, Dahl obtuvo el premio de la Asociación Americana de Ciencias Políticas en 1990.
Robert Dahl es un permanente crítico de la democracia como se la concibe en occidente, ya que desde su punto de vista el triunfo del sistema democrático en Norteamérica se realizó a cuestas de la creciente inequidad en los países occidentales. Dahl sugiere, a través de un análisis histórico de la democracia, que el mercado capitalista es un arma de doble filo: aunque defiende muchos elementos de la democracia, critica el capitalismo de mercado, que genera inequidades económicas y demanda, a su vez, regulación por parte de la democracia. Sin embargo, el autor sostiene que la democracia ha demostrado que es el régimen político que mejor garantiza los derechos individuales. Desde su punto de vista, las peores atrocidades del siglo XX han estado a  cargo de líderes no democráticos, y por lo tanto la democracia sigue siendo el mejor sistema.
En “Prefacio a la teoría democrática”, Dahl analiza la democracia madisonia, la democracia populista y la democracia poliarcal. En la democracia madisonia, el axioma es una república no tiránica. Para ello es necesario un control externo, puesto que de no existir ninguno, tanto las minorías como las mayorías pueden tiranizar al resto. Lo interesante de la reflexión madisonia es la afirmación de que la frecuencia de las elecciones no garantiza un control externo a los abusos de poder.
Citando a Rousseau, Jefferson y Tocqueville, Dahl analiza la democracia populista a partir de la noción de contrato social (primera ley que emana de la naturaleza humana para la convivencia pacífica). La esencia del gobierno democrático, dice Tocqueville, es la absoluta soberanía de la mayoría. La democracia puede ser definida como tal solo si se basa en la igualdad política y la soberanía popular para elegir.
La poliarquía es el sistema de maximización de los objetivos democráticos. Para la satisfacción de estos objetivos, la democracia en su versión de poliarquía se basa en la capacidad de esta de minimizar la coerción al tiempo que se maximiza el consenso, en base a valores como la felicidad, la justicia y la libertad.


La democracia de Dahl

El pensamiento de Dahl, era que el valor de la justicia contribuye al proceso democrático. Empezó a desarrollar su pensamiento inclinandose a la democracia a consecuencia del desarrollo de la guerra fría, donde concebía el conflicto entre dos cosmovisiones, y que los defensores de la sociedad occidental se encontraban en la necesidad de resolver el problema de controlar los líderes gubernamentales, para evitar que la sociedad civil caiga en la tiranía. Su inpirador intelectural fue la corriente marxista el cual le sirvio como un interlocutor para el debate teórico del pluralismo, donde extrajo dos ejes principales:
1.- La relación entre el estado y la sociedad y 2.- El problema de la estructura de poder en la sociedad norteamericana. Who Governs?

Dahl consideraba la Democracia como el sistema político ideal, la Poliarquía era la deformación de la Democracia.
El concebía la democracia como un mecanismo, o proceso de toma de decisiones, para que un determinado número de individuos tome decisiones colectivas, de esta manera el señala que la democracia es una cuestión de igualdad de derechos participativos.
Dahl señala que para que el orden democrático se cumpla tiene que seguir este orden:
1.- Que cada miembro exprese su preferencia, que vote. 
2.- Que influya por igual cada preferencia.
3.- Que los individuos puedan insertar y elegir la opción preferida.
4.- Que todos los individuos posean la misma información.
5.- Que las alternativas con mayor votación desplacen a otras.
6.- Que se ejecuten las órdenes de los representantes designados.
7.- Que todas las elecciones que realicen cumplan con estas siete condiciones.

También nos habla la contraparte de la Democracia, la Poliarquía que esta lejos de ser como el sistema política ideal, es el fin de la historia política de la sociedad, es la Democracia imperfecta, se basa de instituciones necesaria para el funcionamiento de un proceso democrático pero que el objetivo real se desvía para intereses personales. La poliarquía es el control del liderazgo político, un  pluralismo corporativo.

Para evitar una deformación de la Democracia y llevarla a su correcta construcción y desarrollo, propone presupuestos para dar una resolución:

Conjunto de personas constituye la asociación. · Estas decisiones colectivas obligatorias implican dos etapas:
· Las decisiones colectivas obligatorias deben ser tomadas solamente por personas que están sujetas a ellas.
· Un principio débil de igualdad: el bien de cada persona merece igual consideración.
 · Un principio de libertad: cada persona es juez de sus propios intereses.
· Un principio fuerte de igualdad
· Un principio elemental de justicia.

Y también propone una serie de criterios:

· Participación efectiva
 · Igualdad de los votos en la etapa decisoria
· Comprensión esclarecida
· Control del programa de acción
· Inclusividad
· Funcionarios electos
· Elecciones libres e imparciales
· Sufragio inclusivo
· Derecho a ocupar cargos públicos
· Libertad de expresión
· Variedad de fuentes de información
·  Autonomía asociativa.

De igual forma menciona las Poliarquías contemporáneas se encuentran bajo de los cambios de establecimiento de un régimen democrático, así como un cambio de estructuras y conciencia social, la Democracia señala en su último libro Democracy and Its Critics (1989) es un proceso histórico para la ampliación de derechos civiles y políticos.

Bibliografía
Leiras, Santiago y Malamud, Andrés (1994). “La evolución de la idea democrática en el pensamiento de Robert Dahl”, en Pinto, Julio (comp.) La democracia en el pensamiento contemporáneo, tomo I, Buenos Aires: CEAL , pp. 108-126            

En línea:
La evolución de la idea democrática en el pensamiento de Robert Dahl, de Leiras, Santiago y Malamud, Andrés.

viernes, 22 de abril de 2011

Los 14 puntos de Woodrow Wilson

Thomas Woodrow Wilson
28.º presidente de los Estados Unidos de América (Taunton, Virginia, 1856 - Washington, 1924). Hijo de un pastor protestante, estudió en la Universidad de Princeton, en donde más tarde trabajó como profesor de Derecho Constitucional (desde 1890) y llegó a ser rector (1902-10).
Vinculado al Partido Demócrata, pasó luego a la política y fue gobernador de Nueva Jersey en 1911-12; si sus reformas pedagógicas habían hecho de Princeton una universidad modélica, sus reformas políticas y sociales en Nueva Jersey llamaron suficientemente la atención como para convertirle en candidato a la presidencia para terminar con un largo periodo de hegemonía política republicana.
En las elecciones presidenciales de 1912 obtuvo una abrumadora mayoría, favorecida por la división del voto republicano entre las candidaturas de Theodore Roosevelt y Taft (sería reelegido en 1916). Durante sus dos mandatos como presidente (1913-21) llevó adelante el programa de la Nueva Libertad, consistente en reforzar la intervención del poder central en apoyo de la democracia: reorganizó el sistema bancario americano con la creación de un banco central (la Reserva Federal, en 1913), creó un impuesto federal progresivo sobre la renta personal, introdujo la elección directa de los senadores por sufragio universal, extendió el derecho de voto a las mujeres, empleó la fuerza del Estado para luchar contra los monopolios y trató de frenar el consumo de alcohol con la ley seca.
Pero fue en la política exterior en la que hubo de asumir los mayores retos. Ante los ataques de que era objeto el suroeste de los Estados Unidos por parte de Pancho Villa, envió una expedición militar a México en 1916, aunque no consiguió capturarle.
Hasta entonces, Wilson había mantenido la neutralidad de los Estados Unidos en la Gran Guerra europea declarada en 1914, continuando de esta forma la tradicional política exterior aislacionista del país; en la campaña electoral de 1916 utilizó profusamente la neutralidad como argumento. Sin embargo, en 1917 se vio obligado a romper sus promesas de neutralidad, ante los ataques submarinos alemanes a la navegación en el Atlántico y el temor a una alianza de México con Alemania para arrebatar territorios a los Estados Unidos (plan descubierto por el Telegrama de Zimmermann).
Los Estados Unidos entraron en la Primera Guerra Mundial (1914-18) como aliados de Gran Bretaña y Francia, con un sentido de cruzada mundial por la libertad contra los regímenes anacrónicos y opresivos de Alemania y Austria-Hungría; con su peso industrial y militar contribuyeron a desequilibrar la contienda en favor de los aliados, al tiempo que demostraban su condición de gran potencia.
En 1918 el presidente Wilson formuló un programa de 14 puntos que debían inspirar los tratados de paz y el orden de la posguerra: un programa intensamente moral, democrático y pacifista, que preveía la abolición de la diplomacia secreta, la libertad de navegación en todos los mares, la reducción de armamentos, la liberalización del comercio y la constitución de una Sociedad de Naciones que garantizara el arreglo pacífico de los conflictos. Para solucionar los contenciosos fronterizos, Wilson proponía aplicar de forma general el principio de las nacionalidades, dando la independencia a los pueblos con identidad cultural propia que habían estado sometidos al Imperio Austro-Húngaro, al Imperio Otomano o al Imperio Ruso.
Pero, terminada la guerra, Wilson se trasladó a Europa para participar en la Conferencia de Paz de París (1919) y allí descubrió la realidad de la política internacional, marcada por el revanchismo y las ambiciones territoriales de los vencedores. Decepcionado por los compromisos que se vio obligado a aceptar, regresó a Estados Unidos sin otro éxito significativo que el de haber conseguido que se creara la Sociedad de Naciones.
Por entonces, además, la oposición republicana había obtenido la mayoría en el Congreso y desde allí expresaría su desaprobación a la política de Wilson. El Senado se negó a ratificar el Tratado de Paz de Versalles e impuso de nuevo el aislacionismo, rechazando el ingreso en la Sociedad de Naciones que había contribuido a crear su presidente. Wilson lanzó una campaña para ganarse el apoyo de la opinión pública, pero un colapso le apartó de la actividad política, dejándole inválido para el resto de su mandato. En 1919 recibió el Premio Nobel de la Paz.

Los 14 Puntos de Wilson

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A finales de la "Gran Guerra", Woodrow Wilson da un discurso el 8 de enero de 1918, ante el Congreso de Estados Unidos para llamar a las naciones europeas y acabar con el fuego, este discurso es conocido como los 14 puntos, como propuesta para alcanzar la paz perpetua:
  1. Convenios abiertos y no diplomacia secreta en el futuro.
  2. Absoluta libertad de navegación en la paz y en la guerra fuera de las aguas jurisdiccionales, excepto cuando los mares quedasen cerrados por un acuerdo internacional.
  3. Desaparición, tanto como sea posible, de las barreras económicas.
  4. Garantías adecuadas para la reducción de los armamentos nacionales.
  5. Reajuste, absolutamente imparcial, de las reclamaciones coloniales, de tal manera que los intereses de los pueblos merezcan igual consideración que las aspiraciones de los gobiernos, cuyo fundamento habrá de ser determinado, es decir, el derecho a la autodeterminación de los pueblos.
  6. Evacuación de todo el territorio ruso, dándose a Rusia plena oportunidad para su propio desarrollo con la ayuda de las potencias.
  7. Plena restauración de Bélgica en su completa y libre soberanía.
  8. Liberación de todo el territorio francés y reparación de los perjuicios causados por Prusia en 1871.
  9. Reajuste de las fronteras italianas de acuerdo con el principio de la nacionalidad.
  10. Oportunidad para un desarrollo autónomo de los pueblos del Imperio austrohúngaro.
  11. Evacuación de Rumanía, Serbia y Montenegro, concesión de un acceso al mar a Serbia y arreglo de las relaciones entre los estados balcánicos de acuerdo con sus sentimientos y el principio de nacionalidad.
  12. Seguridad de desarrollo autónomo de las nacionalidades no turcas del Imperio otomano, y el Estrecho de los Dardanelos libres para toda clase de barcos.
  13. Declarar a Polonia como un estado independiente, que además tenga acceso al mar.
  14. La creación de una asociación general de naciones, a constituir mediante pactos específicos con el propósito de garantizar mutuamente la independencia política y la integridad territorial, tanto de los Estados grandes como de los pequeños.


Telegrama Zimmerman el motivo de la entrada de EUA a la primera guerra mundial


Biografía de Arthur Zimmermann




Diplomático alemán (Magrabowa, Prusia Oriental, 1864 - Berlín, 1940). Aunque sin ocupar aún cargos políticos de importancia, contribuyó a tomar la decisión alemana de apoyar al Imperio Austro-Húngaro en su conflicto con Serbia, que condujo a la generalización de la Primera Guerra Mundial (1914-18).
Posteriormente, en plena contienda, fue nombrado ministro de Asuntos Exteriores (1916-17) como un decidido partidario de la estrategia de guerra submarina ilimitada que preconizaba el Alto Estado Mayor. El principal riesgo de aquella estrategia era que provocara la intervención de Estados Unidos contra Alemania; y para conjurar ese peligro, Zimmermann ideó una alianza con México y Japón que mantuviera a las fuerzas estadounidenses ocupadas lejos de Europa.
En 1917 dirigió un telegrama secreto a su embajador en México, autorizándole para proponer dicho acuerdo al presidente Carranza, con el señuelo de que la entrada de México en la guerra le permitiría recuperar los vastos territorios del suroeste de los Estados Unidos, perdidos durante la guerra de 1846-48 (Texas, Nuevo México y Arizona).

El Telegrama de Zimmermann

El 19 de Enero de 1917, el Servicio Secreto norteamericano interceptó un mensaje que se enviaba desde Berlín con destino a Méjico. Un mensaje que desencadenaría en uno de los momento más trascendentes de la Primera Guerra Mundial.
El telegrama Zimmermann decía: "El Primero de Febrero nos proponemos dar comienzo a la guerra submarina sin restricción. Alemania propone a Méjico una alianza contra los EE.UU. en la cual será invitado a participar el Japón, y que, en el caso de victoria, obtendrá como premio una importante anexión territorial".
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El telegrama mostraba bien a las claras la intención de incluir a USA entre los enemigos de Alemania. En ese momento el Presidente Wilson no perdió un segundo en hablar con los sectores que mantenían la idea de que su nación permaneciera neutral ante el conflicto y el 3 de Febrero de 1917 rompió oficialmente relaciones diplomáticas con Alemania, previo paso a su intervención.

Revolución rusa de 1917 (octubre)

Primera Parte
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Segunda Parte
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Es importante mencionar que los principales ideales que influyeron al desarrollo de la Revolución Rusa, fueron los ideales de Karl Marx, con su doctrina del Marxismo, donde lo desarrollo en dos de sus principales obras : El Kapital y Manifiesto del Partido Comunista.

De igual forma los ideales de Lenin, que se verá en otro apartado.


Karl Marx, Biografía (síntesis)



Pensador socialista y activista revolucionario de origen alemán (Tréveris, Prusia occidental, 1818 - Londres, 1883). Karl Marx procedía de una familia judía de clase media (su padre era un abogado convertido recientemente al luteranismo). Estudió en las universidades de Bonn, Berlín y Jena, doctorándose en Filosofía por esta última en 1841.
Desde esa época, el pensamiento de Marx quedaría asentado sobre la dialéctica de Hegel, si bien sustituyó el idealismo de éste por una concepción materialista, según la cual las fuerzas económicas constituyen la infraestructura que determina en última instancia los fenómenos «superestructurales» del orden social, político y cultural.
En 1843 se casó con Jenny von Westphalen, cuyo padre inició a Marx en el interés por las doctrinas racionalistas de la Revolución francesa y por los primeros pensadores socialistas. Convertido en un demócrata radical, Marx trabajó algún tiempo como profesor y periodista; pero sus ideas políticas le obligaron a dejar Alemania e instalarse en París (1843).
Por entonces estableció una duradera amistad con Friedrich Engels, que se plasmaría en la estrecha colaboración intelectual y política de ambos. Fue expulsado de Francia en 1845 y se refugió en Bruselas; por fin, tras una breve estancia en Colonia para apoyar las tendencias radicales presentes en la Revolución alemana de 1848, pasó a llevar una vida más estable en Londres, en donde desarrolló desde 1849 la mayor parte de su obra escrita. Su dedicación a la causa del socialismo le hizo sufrir grandes dificultades materiales, superadas gracias a la ayuda económica de Engels.
Marx partió de la crítica a los socialistas anteriores, a los que calificó de «utópicos», si bien tomó de ellos muchos elementos de su pensamiento (de autores como Saint-Simon, Owen o Fourier); tales pensadores se habían limitado a imaginar cómo podría ser la sociedad perfecta del futuro y a esperar que su implantación resultara del convencimiento general y del ejemplo de unas pocas comunidades modélicas.
Por el contrario, Marx y Engels pretendían hacer un «socialismo científico», basado en la crítica sistemática del orden establecido y el descubrimiento de las leyes objetivas que conducirían a su superación; la fuerza de la Revolución (y no el convencimiento pacífico ni las reformas graduales) serían la forma de acabar con la civilización burguesa.
En 1848, a petición de una Liga revolucionaria clandestina formada por emigrantes alemanes, Marx y Engels plasmaron tales ideas en el Manifiesto Comunista, un panfleto de retórica incendiaria situado en el contexto de las revoluciones europeas de 1848.
Posteriormente, durante su estancia en Inglaterra, Marx profundizó en el estudio de la economía política clásica y, apoyándose fundamentalmente en el modelo de David Ricardo, construyó su propia doctrina económica, que plasmó en El Capital; de esa obra monumental sólo llegó a publicar el primer volumen (1867), mientras que los dos restantes los editaría después de su muerte su amigo Engels, poniendo en orden los manuscritos preparados por Marx.

El Marxismo y su contribución para el desarrollo de la Revolución Rusa y las Revoluciones Contemporáneas (síntesis)

Karl Marx se basó en el razonamiento científico para explicar la realidad, propuso una nueva doctrina económica, social y política, es decir, un nuevo modelo de convivencia social, configurando la superestructura; y mediante la dialéctica une la mayoría, aplicando su razonamiento, y así alcanzar su modelo ideal, como consecuencia este ideal ha   transcendido, para impulsar, estimular y desatar revoluciones, como la Revolución Rusa de 1917 y la seria de revoluciones contemporáneas, que influyo en el siglo XIX y XX en Latinoamerica, como la Revolución de Cuba.

Karl Marx, nos habla en sus obras de conceptos y teorías que influye mucho en las revoluciones contemporáneas, y que también influyó para que el proletariado tome sus armas y vaya en contra de la burguesía; en el Kapital de Karl Marx(1994), nos habla sobre un nuevo modo de producción que ha nacido de la creación de las máquinas, este es el capitalismo, de aquí surgen dos clases, el dueño de las maquinas: el capitalista; y el que se encarga que trabaje la maquina: el trabajador asalariado. De esta relación Marx descubre que la riqueza no se genera en el comercio, como varios teóricos habían asegurado, si no se genera en la plusvalía, “La fórmula completa de este proceso es por tanto: D – M – D’, donde D’ = D + Δ D, o lo que es lo mismo igual a la suma de dinero primeramente desembolsada más un incremento. Este incremento o excedente que queda después de cubrir el valor primitivo es lo que yo llamo plusvalía (surplus value).” (Marx,1994: 97), esto quiere decir que la plusvalía se genera de la explotación del obrero, el capitalista tiene que pagar la mano de obra, supongamos que en un día el trabajador produce en 4 horas la cantidad necesaria para recibir su salario y cubrir sus necesidades básicas, pero para recibirlo el acuerdo esta en que trabaje 12 horas diarias, esas 8 horas que trabaja demás el obrero, se produce más mercancía, esas 8 horas no son remuneradas, de ahí la riqueza del capitalista, de la explotación del trabajador, y de la mercancía demás que fue producida sin costo alguno. Así que este hecho produjo la inconformidad de los obreros, porque se les privaba de su libertad y Marx propuso un nuevo sistema, donde debería de desaparecer una de las dos clases y dominar uno para que todos sean iguales, para que las riquezas sean comunes y nadie tenga más que otro, un sistema donde puedan interactuar en una sociedad más pacífica, este es: el socialismo. Marx desmembraba el estado y las injusticias por parte de los capitalistas, los desenmascara e ínsita a la población a defender sus derechos “Los comunistas consideran indigno ocultar sus ideas y propósitos. Proclaman abiertamente que sus objetivos sólo pueden ser alcanzados derrocando por la violencia todo el orden social existente. Las clases dominantes pueden temblar ante una Revolución Comunista. Los proletarios no tienen con ella nada que perder más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar. ¡Proletarios de todos los países, uníos!” (Marx, 1999: 58), así que Marx cuestionaba, proponía, unía, pensaba y además aplicaba. La lucha de dos clases, el concepto de capitalismo, el de plusvalía, sus ideales basados en el razonamiento científico, el desarrollo del materialismo dialéctico e histórico, en sí, el conjunto de todos sus ideales, el marxismo, ha transcendido y ha provocado una gran serie de revoluciones.

Bibliografía

BOTELLA, Juan (et. al). El pensamiento político en sus textos: de Platón a Marx, Tecnos, Madrid, 1998, pp. 424-454 
MARX, C. (1994). El Capital, México: Quinto Sol.
  MARX, C., Engels F. (1999). El manifiesto del partido comunista, México: Quinto Sol.